Hare un micro-site con algunas funciones recursivas, otras asíncronas, heredando clases y vars globales, interpolare formas y objetos on-the-fly usare OOP y MVC, será cross-browser y estará validado en navegadores y todo tipo de móviles, emplearé web-services super interesantes usando mis nuevos API-Keys recién aprobados y verificados, spriteando imágenes y comprimiendo CSS’s, JS’s y demás archivos en ultra-gzip.
Usaré animaciones gravitacionales para similar paisajes 3D y letras 2D para provocar un ambiente digital usando degrades tenues y claros que asemejen la calma que siento en esos momentos.
Desarrollare todo esto en poco tiempo pues ya paso el primer dead-line y lo hare pensando en alguien que probablemente cuando lo vea me diga: “Que liiindo! ¿eso nomas?” ó “¿Y no encontraste una foto bonita?” ó “… pero no suena nada… :-(” o dependiendo la hora “¿tanto demora?”, claro que la otra opción sea “No entiendo”, lo verá una vez y luego nunca más ingresará y yo lo borrare.
Al final, veré mi trabajo, me sentiré orgulloso, se lo mandaré, esperare con ansias que lo vea, actualizando el heatmap y los page-views on-line que me acordaré de instalar en el nuevo dominio luego de que refresquen todos los DNS al nuevo VPS o al nuevo server. Pero… lo más probable es que la respuesta final no sea la que yo espero…. será más bien la que imagino y temo y sentiré que no valió la pena. Se lo enseñare a algún amigo o posteare parte del código y reciba al menos 2 comentarios de gente agradeciendo alguna función que compartí y me arrepentiré de haberlo borrado o dejado en el olvido en alguna maquina a la que ya no tenga acceso.